
Noviembre 2006
Las políticas "desreguladoras" de los años 90 y la crisis económica provocada por la finalización abrupta de la convertibilidad, generaron una debacle en el sistema de atención odontológica cuyas consecuencias, lejos de disiparse, se agravan día a día.
El concepto histórico de "profesión independiente", ha dado en la práctica paso a una relación de dependencia encubierta. Las entidades financiadoras de Salud (Obra Sociales, Prepagas, Mutuales, etc.) per se o a través de gerenciadoras, provocaron distorsión en el ejercicio profesional. La libre elección del Odontólogo por parte del paciente ha desaparecido, con contratos de "letra chica". Los principios éticos y científicos que determinan el Acto Odontológico como TERAPEUTICA, OPORTUNIDAD Y RETRIBUCION DIGNA, son hoy condicionados por intereses económicos que en nada participa la Profesión. Se utilizan Nomencladores anacrónicos, desactualizados y devaluados, se limitan la cantidad de prácticas y/o se ponen topes, se abonan con demoras prestaciones que generaron gastos y debieron ser soportados por los Profesionales, los que muchas veces son debitados por auditorias inescrupulosas. Se exige cada vez más por los mismos valores. La variable de ajuste es el prestador, quien financia el sistema. Además en los proyectos de Regulación de la Medicina Prepaga no se incluye a los prestadores.
A esta realidad debe sumarse el incremento injustificado de las demandas por Mala Praxis, los aumentos por decreto de los sueldos de personal auxiliar, la presión impositiva y los mayores gastos generados por el Ejercicio Profesional.
El espíritu solidario que fue ejemplo en la Argentina, hoy se volvió mercantilista y de "resultados" provocado por la necesidad de superávit. El aumento de la recaudación de las O.S. y los aumentos de la cuotas de la Prepagas, en nada se trasladaron al los prestadores odontólogos, sin embargo el MARKETING se ha desarrollado al máximo. Basta ver la cantidad de edificios nuevos y las publicidades de todas ellas. Se tergiversaron términos que se estudiaron en la Universidad. Así PACIENTE cambio por CLIENTE, INVERSION en GASTO, PRESTACION en CONSUMO y COLEGA en COMPETENCIA
Lo antes descrito poco favorece para el desarrollo personal y profesional de los colegas. Se hace difícil el perfeccionamiento, la actualización tecnológica y mejorar la calidad de vida.
Es necesario un reordenamiento en el Ejercicio Profesional, adecuándose a la realidad. Debe priorizarse la Salud de la población como bien supremo. Así se estableció con rango constitucional. No se puede hablar de CALIDAD en SALUD sin definirla como UNICA. Se debe restablecer la relación PACIENTE-PROFESIONAL como principio ético en Salud.
En la C.A.B.A. la anarquía que genera la doble competencia de la Nación y La Ciudad en temas de habilitación, se ve agravada por la explotación de los odontólogos que "Prestan Servicios" en Clínicas que en su afán de lucro contratan servicios a capitas viles a cambio de magras retribuciones y pésimas condiciones laborales de Odontólogos, que lejos están de la ética y dignidad.
La falta de una regulación en el Ejercicio Profesional, esta pendiente desde la aprobación de la Ley Básica de Salud (Ley 153).
El concepto de SALUD PUBLICA, no puede limitarse al Hospital Público.
La participación de las Instituciones Profesionales en las Políticas de Salud es indispensable para garantizar la Salud de la Población. Su falta de fin de lucro y el carácter científico de las mismas, son sinónimo de Ética y Honestidad.
